De Laurie Anderson a María Negroni, el Filba festeja a la literatura en su potencia transformadora

Catalina Labarca Analia Sanz y Victoria Rodrguez Lacrouts Foto Victoria Egurza
Catalina Labarca, Analia Sanz y Victoria Rodríguez Lacrouts. Foto: Victoria Egurza.

Con lecturas, recorridos literarios, recitales de poesía, música, biblioteca abierta y entrevistas en primera persona, y la participación de una artista icónica como la estadounidense Laurie Anderson que compartirá sus poesías en el Centro Cultural Recoleta, el Festival Internacional de Literatura Filba celebra su 14° edición del 28 de septiembre al 2 de octubre, en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires con una propuesta transversal que imagina a la literatura como fuerza transformadora, de acción no sólo estética sino también política.

Cada año, el festival se pronuncia sobre una idea que surge de las lecturas, del tiempo que se vive, de los libros que se publican, de las temáticas que insisten. En esta edición, sobrevuela la fuerza activa de la literatura, la idea de “la palabra literaria cuando se compromete, cuando dice e incluso cuando pone en tensión la idea de la autonomía, donde vida y obra pueden desdibujarse y la palabra se acerca a cierto activismo”, sostiene Amalia Sanz, directora de Fundación Filba, en una conferencia de prensa en la librería Eterna Cadencia, la casa anfitriona de este festival. La naturaleza, la escritura trans, el vivir entre lenguas, la deconstrucción de la maternidad, son algunas de esas zonas que se alumbran en esta edición del festival, donde la literatura se imagina en su dimensión politizada.

“Empezamos a pensar la literatura como fuerza transformadora, en tanto la literatura pone en acción ciertos movimientos de oposición a lo existente. La literatura en su fuerza de choque, de irreverencia, este carácter indómito con las estructuras de poder y de las fuerzas represivas”, explica Sanz. Visto así, el Filba en su intención de “iluminar algunas palabras” se enuncia al mismo tiempo como “una forma de activismo cultural” que propone “una visión de la literatura no sólo como práctica estética sino como práctica política”, indica una de sus organizadoras.

Durante cinco días, de manera gratuita y en cinco sedes porteñas, el Filba trae a 15 escritores de América Latina, Estados Unidos y Europa, y otros 70 de la escena local. El cierre, previsto para el domingo, está a cargo de Laurie Anderson, mientras que el discurso de apertura, el miércoles 28 en el Malba, tiene de anfitriona a una oradora local: la poeta y ensayista María Negroni, autora de “El corazón del daño”, con un texto del que por ahora sólo se sabe su título, “Historia natural del deseo. 5 fragmentos a favor de lo indócil”. Pero el Filba rebasa a la potencia de los nombres propios y de a capas despliega actividades que expanden lo estrictamente literario, en su afán de llevar la literatura a distintas plataformas, lenguajes y espacios.

Y con ese impulso, la programación incluye: una lectura performática de más de seis horas de Iosi Havilio de una novela inédita de 1590 capítulos; un recital de poesía en Eterna Cadencia con varios poetas, entre ellos Susana Villalba; autores que mientras leen bordan; una actividad programada por escritores hacker; o la rotativa de tres escritores que en el marco del festival estrenan en voz alta textos de sus próximos libros: Pedro Mairal, Claudia Piñeiro y Hernán Ronsino. Y hasta hay en agenda una fiesta en la calle, porque Filba se suma y agita la Francachela, el evento que organiza librería Aristipo con vino, libros y choripanes en el barrio de Villa Crespo.

 Foto Victoria Egurza
Foto: Victoria Egurza.

A tono con la enunciación de esta edición, como previa a la inauguración en el Malba, Julia Armfield, Marina Mariasch, Dolores Reyes, Giovanna Rivero y Diego Zuñiga leerán sus propios manifiestos: los escritores fueron convocados por Filba para escribir un texto sobre una causa íntima o pública, utópica o minúscula, en esa intención de inyectarle a la literatura su dimensión de fuerza que tracciona y transforma. En esta línea de radicalizar pensamientos, se prevé un panel titulado -ni más ni menos- que “Toda literatura es política”, con la participación de la chilena Nona Fernández, la argentina Gabriela Massuh y la estadounidense McKenzie Wark, y otro panel que indaga en cómo se poetiza y reescribe la realidad que oprime, con César González, Maruja Bustamante y Marie Gouric.

El Centro Cultural Recoleta es la sede que más actividades nuclea en esta edición. En sus salas y en la terraza, habrá lecturas, entrevistas y talleres, así como también una biblioteca abierta que convoca a dejar libros y llevarse otros; una computadora que oficia de cadáver exquisito para que muchas manos anónimas construyan un texto comunitario; una actividad con estampas en donde una artista comparte afiches con frases aguerridas para empapelar la ciudad, y se reedita la cata de libros para convidar lecturas que tienen a la naturaleza como protagonista. Una perlita es la lectura performática de “Imprenteros”, el biodrama de Lorena Vega.

Las presencias internacionales

Entre la lista de autores internacionales que vienen al Filba está quizá la más celebrada de las invitadas, a quien venían convocando hace mucho pero no lograban concordar agendas: la poeta, música experimental, Laurie Anderson (Estados Unidos), que cerrará con la lectura de sus textos el domingo a las 20 en el Centro Cultural Recoleta. Pero también figuran, entre otros, el chileno Diego Zúñiga, las mexicanas Jazmina Barrera y Cyo Mendoza; el británico Tim Maughan; los españoles Laura Fernández, Javier Serena y Andrés Barba, los finlandeses Tommi Parkko y Aki Salmela. Otros tres autores fuertes que se suman al evento pero de manera virtual son la estadounidense Jane Lazarre, autora de “El nudo materno”; la historiadora británica Andrea Wulf; y el filósofo y ecologista David Abram.

Los nombres argentinos

De la escena local, se esperan 70 artistas y autores de nuestro país, también están Diana Bellessi, Cristian Alarcón, Beatriz Sarlo, Ariel Schettini, Leila Guerriero, Vivi Tellas, Sebastián Hacher, Marina Closs, Dolores Reyes, Cynthia Rimsky, Valeria Tentoni, Lorena Vega, Maruja Bustamente, Alicia Genovese, Inés Ulanovsky, César González, Mercedes Araujo, Carmen Cáceres, Gabriela Borrelli, Franco Torchia y Julia Barata, entre muchos otros que participan de lecturas, entrevistas, paneles, conferencias y talleres, tanto en formato virtual o presencial (sus inscripciones irán abriendo de manera escalonada).

Como explica Victoria Rodríguez Lacrouts, programadora del Filba junto a Catalina Labarca, desde el Filba piensan a algunos de los invitados y las invitadas como constelaciones: escritoras y escritores que conversan o circulan por algunas zonas en contacto. Los vinculados al activismo hacker y queer: McKenzie Wark, Tim Maughan y Julia Armfield. O aquellos que hacen contacto con la naturaleza no como paisaje sino como factor de acción sobre el cual pensar y hablar y acá ubican al filósofo David Abram, autor del ensayo “Una cosmología terrestre”; al boliviano Edmundo Paz Soldán que escribió la novela “La mirada de las plantas”, y a la historiadora británica Andrea Wulf.

Otro núcleo que identifica el equipo organizador del Filba es la maternidad y la crianza y allí se inscriben las zonas que abordan en sus libros Marina Yuzczuk, Jane Lazarre, Jazmina Barrera. Una de los paneles que aborda este tema y se pregunta, por ejemplo, si el modo en que se escribe se transforma con la experiencia de tener un hijo o una hija.

Si bien casi el 90 por ciento de las actividades del Filba se realizan de manera presencial, también hay algunas poquitas que se hacen de forma virtual y se transmiten en el canal de YouTube de la Fundación, como el ciclo de cine y algunas charlas y entrevistas. Para consultar la programación completa del festival ingresar a la página web www.filba.org.ar. Ahí también se puede acceder a la información de inscripción de talleres y otras propuestas como la lectura Voy con audio por medio de WhatsApp, que todas las noches envía a los contactos añadidos un manifiesto literario.

 Foto Victoria Egurza
Foto: Victoria Egurza.

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