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Las reservas se desplomaron luego de los cambios en el esquema de intervención sobre el dólar. La caída equivale al 90% del último desembolso del Fondo.

Luego de que el FMI le permitiera al Banco Central (BCRA) utilizar todos sus recursos para intervenir en el mercado cambiario, la autoridad monetaria perdió casi U$S 9.000 millones en apenas 15 días. El costo para controlar al dólar ni siquiera fue efectivo y la divisa se mostró muy volátil en las últimas semanas.

El último 17 de abril, el ente rector ostentaba en sus arcas U$S 76.659 millones, mientras que el informe más reciente reveló que las reservas internacionales bajaron hasta los U$S 67.797 millones. El saldo negativo fue de U$S 8.882 millones, una cifra que refleja la desesperación de Cambiemos para llegar a las elecciones con un tipo de cambio controlado.

Justamente en aquella fecha, el Gobierno fijó hasta fin de año los límites de la zona de no intervención en el mercado cambiario: a $39,75 para el límite inferior y de $51,45 para el superior. Además, el FMI le dio la facultad al BCRA para usar el total de las reservas con el fin de actuar sobre el tipo de cambio siempre y cuando se mueva dentro la banda.

Sin embargo, las medidas no surtieron efecto de manera contundente, ya que la cotización de la divisa el 17 de abril fue de $ 42,97 y ayer su valor llegó a los $ 46,38. O sea, el billete verde se disparó $ 3,41 en el mismo lapso.

En el medio, la entidad monetaria dejó de informar el detalle de los movimientos diarios de las reservas, algo que venía haciendo todos los días al fin de la jornada. La disposición, anunciada el 30 de abril, generó suspicacias sobre el ocultamiento.

Es tal el descalabro de las cuentas, que el Central desperdició prácticamente el 90% del último desembolso del Fondo otorgado en abril, que fue de U$S 10.835 millones. El pago de bonos con acreedores extranjeros fue uno de los principales motivos del retroceso.

Los inversores desconfían del programa económico y no pretenden reinvertir en títulos públicos, lo cual genera una tendencia a retirarse del mercado local y con ello, todos los dólares.