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El boleto mínimo de colectivo y el de tren se quintuplicó desde que asumió Macri. El subte seguirá subiendo en abril y mayo.
Tres pesos. Ése era el valor del pasaje mínimo de colectivo en diciembre de 2015, y apenas 25 centavos más costaba el segundo tramo, el más utilizado por los usuarios de ese transporte público. Desde el último viernes, el boleto mínimo saltó a $16,50 y el segundo tramo a $18. Es decir, 450% de aumento, casi cinco veces más, en 3 años y medio.

Lo mismo ocurrió con el ticket de tren, que aumentó en la mayoría de las líneas ferroviarias un 460% salvo en el servicio del Roca, que el incremento en la era Macri fue del 600%, es decir, siete veces más. ¿El argumento? Se electrificó el ramal.

En el caso del subte, el alza fue del 260%, es decir, el viaje se triplicó: pasó de valer $4,50 en diciembre de 2015 a $16,50 desde el viernes último. Y en 7 años desde que el servicio pasó a la órbita de la Ciudad tras el arduo reclamo de Mauricio Macri, por aquel entonces jefe de Gobierno porteño, -antes estaba en manos de Nación- el pasaje se disparó $1500. En 2012, el boleto valía $1,10.

En paralelo, durante los últimos tres años y medio también subió el salario, pero el ajuste fue significativamente menor respecto de los tarifazos al transporte público. Cuando asumió Macri, el sueldo neto (en mano) promedio de un trabajador registrado era de $15.400, y hoy es de $23.800, es decir, creció un 54,4% cuando las alzas en el transporte público en el mismo período fueron entorno al 450%.

Es por ello que mientras en 2015 se destinaba el 1,2% del salario a viajar para ir a trabajar, hoy hay que desembolsar el 4,2% del haber incluso teniendo en cuenta los descuentos por la red SUBE.

A modo de ejemplo, para viajar 20 días al mes desde Tigre al microcentro (tomando un tren y un colectivo), en diciembre de 2015 se gastaba $180 (el 1,16% del salario de $15.400), y hoy hay que pagar casi $1.000 (el 4,2% del sueldo de $23.800), es decir, se destina cuatro veces más del salario que en 2015.

Una persona que vive en la localidad de Padua, al oeste del Gran Buenos Aires, en 2015 gastaba $344 en 20 días del mes para ir a trabajar y hoy paga $1500. Comparado con los sueldos, en 2015 representaba el 2,2% de su salario y en la actualidad es el 6%, es decir, casi tres veces más.

Y lo mismo ocurre para los que residen en zona sur del conurbano bonaerense. Por ejemplo, viajar desde Quilmes hasta el microcentro tomando colectivo y subte demandaba en 2015 $340 al mes (2,2% del sueldo) y desde el viernes último hay que desembolsar $1.090 (4,58% del salario), el doble.

Así las cosas, como el gasto en transporte es un consumo inelástico (no da margen para recortar), el trabajador termina ajustando en otros bienes y servicios como indumentaria, restaurantes, calzado y ocio puesto que tiene que destinar más plata de su sueldo a pagar los boletos para ir a trabajar y esos otros sectores de la economía entraron en recesión por la caída del consumo precisamente.

LOS AUMENTOS QUE SE VIENEN
En marzo seguirán subiendo los trenes y colectivos. Será el último aumento escalonado ya pautado. Se desconoce si habrá otros ajustes antes de fin de año para esos dos servicios. El mínimo del colectivo se irá a $18, y en los ferrocarriles varía según las líneas.

En el caso del subte, desde el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño confiaron a minutouno.com que se postergó un mes el aumento que estaba planificado para marzo. El mes próximo se hará recién la audiencia pública para fijar el esquema tarifario propuesto por la Ciudad: que el boleto pase a valer $19 en abril y $21 en mayo.