Más audios de la extorsión al ex secretario de Cristina: “No hace falta un papel , vos tenés que decir que sos el tipo que pasaba 12 horas con la jefa”

Un abogado describió a los hijos de Ricardo Barreiro cómo operan Bonadio y Stornelli para incriminar a ex funcionarios en la causa cuadernos.

Una nueva acusación en el marco de la denuncia por extorsión contra el fiscal Carlos Stornelli sacude el avispero político. En sintonía con lo presentado por el productor Pedro Etchebest, los hijos de Ricardo Barreiro -colaborador del matrimonio Kirchner- denunciaron que fueron presionados por emisarios de Stornelli para que declaren contra el kirchnerismo y presentaron audios ante el juez Alejo Ramos Padilla en los que se escucha como les pedían que mintieran para incriminar a CFK.

En una serie de conversaciones a la que tuvo acceso El Destape, Pablo y Sebastián Barreiro –hijos de Ricardo- mantienen una conversación con el abogado Luis Vila, quien menciona que tiene un contacto exclusivo con Stornelli y describe una serie de situaciones ilegales dentro de la causa Cuadernos.

El abogado Vila les explicó el mecanismo de la extorsión para incriminar a “la jefa”, CFK, ante Stornelli: “Lo que vos tenés que tener claro, Pablo, es que cuando entremos en la audiencia mi trabajo es conseguir que Stornelli entienda que lo que yo le dije es posta y que vos no lo vas a boludear y que estás abierto a que te pregunte. ¿Qué es lo que él no tiene? Nadie me llamó, soy un príncipe. Porque si no me llaman y me dicen ‘tengo los papeles, tengo esto, lo otro’. No tienen nada, es como la indagatoria de tu viejo, no sabían qué poronga preguntarle. Entonces ahí es donde nosotros tomamos ese pie: ‘Mire Jefe, la tengo tan clara y voy tan de frente que lo que le planteo es pregúnteme’. No hablamos de tu papá, no metas a tu viejo en esta historia de entrada. A la salida, cuando tengamos todo bien armado, nos damos besos, somos todos amigos. Me dijo el gordo, ‘si me traen la agenda…’. Yo estuve pensando, no hace falta la agenda, no hace falta un papel. Vos sos el tipo que estaba 12 horas por día con la jefa y podés decir ‘pasaba ésto, ésto, ésto, ésto’. Si después lo chequeás vos o no lo chequeás, hacé lo que quieras, es tu quilombo”.

Mentir para lograr la inmunidad. Vila siguió con su exposición: “Sí es importante que tengamos en claro una cosa: lo que ellos saben, ya lo saben, no les interesa. Les interesa que vos les sumes. Vos tenés los números telefónicos, la confirmación, el tema de López que no era… decir que López no respondía directamente a Julio, la jode a la vieja pero es la realidad. Ya lo dijo López, no te cambia. Si vos lo confirmás, a los tipos le sirve. En ese sentido hay cosas que vos podés haber recordado y hay que aportarlas en el sentido de ‘yo te mejoro lo que hay porque me quiero ir a la mierda’”.

Vila involucra de forma directa a Stornelli en su estrategia: “Eso lo arreglamos con el gordo Stornelli. El gordo va a poner, al final de la película. Estos tipos están convencidos de que descubrieron la fórmula de la Coca cola y nosotros no podemos convencerlos de que descubrieron lo contrario. Es una punta de piantado, de trucho, pero no es nuestro quilombo. Lo que quiero es que vos, de este carril, salgas como la autopista. Al gordo le dije ‘¿vos me vas a venir a plantear que este pierna a los 25 años la tenía tan clara? ¿De qué me hablas?’”.

Vila también señala al juez federal de la causa Cuadernos, Claudio Bonadio, como parte del mecanismo de extorsión: “Nosotros entramos y sabemos que va a durar tres o cuatro horas porque ésto es un tema en el que charlamos con el gordo. El gordo lo trae a Bonadio, acomodamos las fichas y nos vamos. Pero yo quiero los papeles firmados ese día. No quiero la Guitierrez”. El gordo es Stornelli, y Gutierrez otro de los ex secretarios de CFK al que le hicieron firmar un acta de arrepentido en la que no aportó nada nuevo.

El abogado señala que “el gordo” Stornelli dice “cumpleaños” para liberar a los acusados y confiesa que ponen “lo que se les canta” en las actas: Ahí viene la parte entretenida de la película. Si terminamos, como dijo el gordo, cumpleaños y está todo bien, en el acta vamos a poder poner lo que se nos cante la pija porque el gordo aceptó que hay un margen en el que yo te tengo que proteger a vos del otro lado. Lo que yo no se, porque el tipo no me lo va a cantar, es qué papeles tienen ellos para meterte en un quilombo. Con lo cual, si pelan un papel y vos entrás a dudar, reculá, pensalo pero no tenemos margen, no lo sabemos. No se qué han hecho. De un lado tenés al enemigo y del otro lado a los amigos que te tiran peor que el enemigo. No creo que nadie tenga… Por lo que él me dijo, por lo que le preguntaban a tu viejo, vamos sobre el pique. Nosotros podemos ordenar un poquito el discurso y ahí le podemos ganar lo de tu viejo, pero sobre el final”.