Los jesuitas y China, un largo camino de Matteo Ricci al papa Francisco

Hernán Reyes Alcaide, corresponsal

El acercamiento entre el Vaticano y China que proponen el papa Francisco y el presidente Xi Jinping, y que podría tener un punto de inflexión histórico en 2020, puede convertirse en el hecho más reciente de una histórica relación entre los jesuitas y el gigante asiático.

Las dos partes han insistido en la correlación que hay entre el Papa argentino y el misionero italiano Matteo Ricci, quien marcó una época en el siglo XVI y se convirtió en el gran exponente del catolicismo en Oriente.

 Quién fue Matteo Ricci 

Nacido en Italia en 1552, Ricci fue en 1582 el primer jesuita que obtuvo el permiso para entrar en China, inaugurando una primera época de apertura del gigante asiático hacia la Compañía de Jesús que terminó con la prohibición dispuesta en 1773.

Habría que esperar hasta 1842 para que se iniciara el segundo período de estabilidad para los jesuitas. En su momento, Ricci fue el primer occidental en entrar en la Ciudad Prohibida, y al que se le permitió ser enterrado en suelo chino tras su muerte en 1610. En ese entonces, había en China 2.500 católicos.

Ricci nos enseña que es necesario entablar un diálogo con China, porque es una acumulación de sabiduría y de historia

papa Francisco

 Fue el propio Francisco quien en 2016 se encargó de marcar la continuidad entre su política con Beijing y la misión de Ricci.

“La experiencia de Ricci nos enseña que es necesario entablar un diálogo con China, porque es una acumulación de sabiduría y de historia. Es una tierra bendecida con muchas cosas”, planteó en una histórica entrevista al Asia Times.

El jesuita Antonio Spadaro, actual director de la revista cultural más antigua de Italia, La Civilta Cattolica, y estrecho colaborador de Francisco, apunta la línea que une a Ricci y a la Compañía con el acercamiento a China.

“En el corazón de cada Jesuita está China. Matteo Ricci era un hombre formado en la cultura renacentista y, absorbiendo la cultura europea, decidió ir a China y esto le permitió dialogar con la cultura de este gran país: se enamoró de ella, la absorbió. Y los Jesuitas después de él elaboraron, aprendieron esta cultura, incluso el confucionismo, y la transmitieron a Europa. Es decir, de alguna manera, han llevado a cabo la sinización – asimilación lingüística o cultural de conceptos del idioma y la cultura de China- a Europa”, según Spadaro.

El acercamiento a China 

 “Francisco sigue en China las huellas de su hermano Matteo Ricci”, había planteado al inicio del pontificado de Bergoglio el obispo Gianfranco Vecerrica, conocedor de la relación sino-vaticana.

Del lado chino los paralelismos trazados son similares. Fue el Global Times, la versión en inglés del periódico oficial chino, el que definió a Francisco como “el primer Papa Jesuita” y lo vinculó directamente a Matteo Ricci diciendo que este hombre, como su predecesor, tenía una relación y tiene una relación muy flexible y dinámica para la evangelización, capaz de amar a su pueblo.

En la misma línea de resaltar la larga tradición jesuita en China se expresó el canciller del Vaticano, el arzobispo inglés Paul Gallagher.

“El método que en el pasado hizo posible un encuentro fructífero entre el mundo cristiano y el mundo chino fue la inculturación de la fe a través de la experiencia concreta del conocimiento, la cultura artística y la amistad con el pueblo chino”, planteó.

“A este respecto, sigue siendo ejemplar la tarea de misioneros como Alessandro Valignano, Matteo Ricci, Giuseppe Castiglione y muchos otros, que deseaban abrir el camino al catolicismo con formas chinas, sólidamente arraigado en el corazón del Reino Medio para proclamar el Evangelio de Jesucristo desde una perspectiva totalmente china”, agregó.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/202002/435192-los-jesuitas-y-china-un-largo-camino-de-matteo-ricci-al-papa-francisco.html

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